Fuerzas rebeldes iraníes están atacando el tráfico de barcos mercantes en el Golfo pérsico y semana a semana la tensión crece. Oficialmente Irán y su principal aliado (Rusia) se mantienen al margen de las acciones de los rebeldes, y por su propio interés comercial mantienen abierto el tráfico de barcos, pero no van a permitir una operación a gran escala.
La semana pasada un carguero fue asaltado y desviado al puerto de Bandar-e-Jask, donde un equipo de fuerzas especiales pudo retomar el control y liberar a la tripulación.
De acuerdo con las autoridades de Omán, Emiratos Árabes e Irán, Naciones Unidas podrá poner en marcha misiones de protección para los barcos que transiten por la zona, y estarán autorizadas a la respuesta, siempre y cuando no se produzcan bajas civiles.
Estados unidos ha desplegado el portaaviones CVN-72 Abraham Lincoln y su grupo de combate en el lado OESTE del estrecho. La unión Europea ha confiado el peso de la misión en el grupo de combate del portaaeronaves L61 Juan Carlos I, que se encuentra operando al ESTE del estrecho.
La misión de ambos grupos de combate es la de garantizar la seguridad del tráfico marítimo en la zona, y responder rápida y proporcionadamente a cualquier amenaza.
El NAVCENT (elemento del CENTCOM) será el encargado de coordinar las operaciones en la zona.