Jump to content

Publicaciones recomendadas

  • 2 semanas más tarde...
  • Miembro LF

   Saludos queridos lectores, me presentaré en unas breves líneas, este libro no va sobre mi si no sobre todos aquellos grandes pilotos con los que tuve el placer de volar en aquellos años. Soy un tipo afortunado, fui piloto durante prácticamente toda la gran guerra y puedo contarlo. Viví los peores y mejores momentos de aquellos años. Ciertamente no fui un gran combatiente, no tengo declarado en mi haber ninguna victoria ni aérea ni terrestre, fui trasladado de escuadrón en diversas ocasiones, quizás no fui un buen complemento o querían carnaza, quien sabe, pero ciertamente, yo sigo aquí después de tantos años así que la suerte siempre ha estado de mi parte. Poco más puedo añadir de este piloto afortunado.

 

Hoy quería hablarles del joven Clay. Clayton Courtney era nativo de Milton, al norte de Cambridge. Tengo entendido que era de buena familia, no se quién engañó a aquel chico para enrolarse en estas aventuras. Describiría a Clay como un autentico “bonachón”, era de esa clase de persona a la que le cuesta coger las bromas, ya saben a lo que me refiero… y comenzaba a reír siempre tarde. Su risa era todo un espectáculo, parecía tener una bocina en su pecho, contagiosa a más no poder. Todo el mundo lo llamaba “sonrisas” por su peculiar “lentitud de reacción”, un apodo algo cruel estaremos de acuerdo, pero en tiempos de guerra creo que aquello era lo que menos importaba.  Era un chico muy alto y espigado, el uniforme siempre se le quedaba corto y siempre caminaba con las manos en los bolsillos del pantalón. Era un tipo peculiar, con muchos tics extraños que intentaba simular como si tiritara de frío, incluso con una maldita hoguera delante lo hacía. El joven “Sonrisas” solía ir despeinado y sus pelos parecían crecer en la más pura anarquía.
Sorprendentemente, con un Spitfire entre sus manos era completamente diferente. Quien me lo iba a decir, está claro que hay gente con algo especial en su interior por que parecía un piloto con más experiencia que muchos de los que lo llamaban “sonrisas” en la cantina.

Conocí a Calyton en septiembre del 1945, coincidimos en el No. 66 Squadron de la RAF volando Spitfire MK IX, yo llevaba muchos años de servicio y el chico apenas acababa de aterrizar de la academia de vuelo del plan de entrenamiento de la Commonwealth. Estábamos en Europa, quedaban pocos alemanes por los aires, pero los que había eran todos Ases o jóvenes reclutas muy peligrosos en manos de veteranos. Ya no estaba en las relajantes y tranquilas tierras de Canadá aprendiendo a manejar hurricanes o Spitfires de instrucción, esta era la guerra real.
Clay ya Había realizado 3 misiones oficiales de reconocimiento hasta aquel día junto a nuestro líder de escuadrón. Misiones de iniciación adentrándose ambos en territorio enemigo para fotografiar puntos estratégicos o escolta en territorio amigo. El Pilot Officer Barry Gone, nuestro líder en aquellos días vio algo especial en el chico por que se apresuró a nombrarlo Warrant Officer para tenerlo de punto en misiones venideras. Para Clay, Barry era como un mentor, siempre se dirigía a él como “teacher Barry” cosa que a este no le hacía ninguna gracia, pero Clay era un bonachón y se lo perdonaba. Intenté entre bromas llamarlo así en una ocasión y Barry fue bastante “persuasivo” en su respuesta; _Vuelva a llamarme así otra vez y le cortaré sus pelotas y las meteré en una bolsita de té_

El día que fue nombrado W/O fue un día de luces y sombras para el pobre Clay. He volado cientos de misiones de patrulla, la mayoría tranquila, otras con acciones de confrontación y amenaza, pero recuerdo que aquel triste día la sangre corrió en todo el frente, no solo para nuestro escuadrón me temo.

Nuestra salida ya estuvo marcada por la singularidad. El W/O Benny Hill tuvo que ser sustituido en el último momento por problemas físicos. El sustituto fue IA Mcintosh, un piloto demasiado novato para lo que se nos vino encima.

Yo era el oficial con más rango aquellos días y nos acompañaba también el Flight Lieutenant Gabriel Whack. Pese a ser los oficiales con más rango, el bueno de Plt/O Barry Gone solía dirigir nuestras salidas como líder.

El Flt Lt Whack tenía mucha experiencia y era una suerte tenerlo con nosotros, pero desgraciadamente, en mitad de la ruta de vuelo hacia la zona de patrulla todos los sistemas eléctricos de su Spitfire se apagaron. Otro piloto más novato hubiese caído aquel día, pero Whack aguantó la compostura con aplomo y consiguió mantenerse a la espera sobrevolando la ciudad de Huy mientras nosotros continuamos con la misión de patrullaje.

Llegamos los cuatro aparatos sin más contratiempos e iniciamos la patrulla sobre territorio enemigo de aquel sangriento día, cuando la voz de Clayton por radio rompió el silencio

_ dos contactos a nuestra una, más altos, rumbo oeste

_ En visual, vamos a investigar pero estén preparados, por su trayectoria todo apunta a que son bandidos _ dijo nuestro líder Barry

Eran dos y nosotros cuatro. Como casi siempre sucedía últimamente, cuando entrabamos en grupo en zonas de patrulla, a esas alturas de la guerra en superioridad numérica a nuestro favor los alemanes se darían la vuelta o intentarían intimidarnos de alguna forma. Como en una pelea de gallos en la que no llegaría la sangre al río  ese fue mi primer pensamiento. Pero esta vez no fue así. no hicieron el más mínimo intento de intimidarnos subiendo, ni dieron media vuelta, ni picaron para huir a toda velocidad, nada de eso. Vinieron directos a interceptarnos. Muy osado por su parte, pensé. Busqué y busqué alrededor buscando más contactos, pero no, estaban solos, y ya casi estaban llegando. Todo apuntaba a que la cosa iba a estar movida, eran dos Bf109.

Aun seguíamos fuera de rango de tiro en “zona segura” pero uno de ellos soltó una ráfaga a distancia que impactó de pleno en mi ala izquierda, tuve que retirarme de la contienda y ser el espectador de lujo de la batalla, ahora el conflicto estaba más igualado, tres contra dos.

Pero duró poco, IA Mcintosh no estaba preparado para ese nivel de estrés y uno de los 109 se le colocó con facilidad a sus 6. IA murió en el acto en la primera certera ráfaga del 109 y su Spitfire cayó sin vida contra los bosques. La sangre ya corría por los cielos de Liege y la batalla se había igualado en cuestión de segundos

Barry y Clay seguían ahí contra los 109, yo fui testigo del gran combate aéreo que libraron, la radio ardía cantando movimientos y defensas y los 109 les hostigaban sin parar. Los 109 Tenían la ventaja energética a favor en todo momento y Barry y Clayton solo podían defenderse sin poder organizarse para plantear un ataque. El mismo piloto alemán que me sacó de la contienda quiso repetir la maniobra de ataque a Clay, entrándole desde sus 9, bajando a toda velocidad de los cielos de Liege y disparando desde una larga distancia, pero el chico “sonrisas” leyó la jugada esquivando como pudo las 12mm alemanas salvando la situación. La situación del combate no daba tregua a Clay que intentaba sin éxito abrirse del dogfigth para coger altura y atacar con energía. Cuando lo hacía los alemanes acorralaban al líder Barry y tenía que volver al combate cerrado y cuando estaba en la corta distancia en la que la sangre corre tenía que defenderse de los ataques alemanes. La situación comenzaba a ponerse del lado alemán por desgracia

Por un momento Barry consiguió darle la vuelta al combate. Encontró el hueco para colarse a las 6 de uno de los alemanes que huía despavorido trepando.

Barry estaba buscando el tiro cuando de los cielos cayó el otro 109 marcando una maniobra parecida a un yoyó alto readaptado a la situación buscando a toda velocidad las 6 de nuestro líder. Clayton intuyó la maniobra e intentó en vano perseguir al 109 pero jamás lo alcanzaría. Clay comenzó a gritar despavorido a Barry por radio que rompiese, pero esas milésimas que le faltaron a Barry para ejecutar al primer 109 fueron las que necesitó el As alemán para derribarlo sin miramientos. El Spitfire de Barry cayó aquel día, pero vi cómo consiguió saltar en paracaídas, no parecía que en muy buenas condiciones.

_Clay chico, tenemos que salir de aquí, Barry ha saltado, es un tipo duro, estará bien_ le dije por radio

_No! Whack dime que has recuperado tu avión y vienes a ayudarnos!

_Negativo Clay… lo siento… solo mi motor y radio funciona… lo lamento, pero sigo en Huy

_Clayton Courtney, los 109 están subiendo y ya están iniciando picado para cazarte, cuerpo a tierra y rendeuvouz en Huy, es una orden! Le dije al chico

_Copiado, Snake 2…

 

Llegamos a nuestro aeródromo en Deurne sin contratiempos, antes acompañamos a Le Culot a  Flt Lt Gabriel Whack para que le reparasen los sistemas de su Spitfire.

El recién nombrado Warrant/Officer Clayton Anthony Courtney, nativo de Milton, Cambridge, bajó llorando desconsoladamente de su Spitfire Mk IX aquel sangriento 1 de septiembre del 1945, todos aprendimos que la guerra no es lugar para “sonrisas”.

 

  • Thanks 3
  • Master 1
Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web
  • 3 semanas más tarde...
  • Miembro LF

  Fue una noche de celebraciones. No me siento particularmente orgulloso de algunas de las bromas que nos hacíamos en aquellos tiempos, eran bromas de “ida” y de “vuelta” y a veces tocaba aguantar pero siempre he creído que generaban buen ambiente entre nosotros. Eran tiempos duros y todos sabíamos que quizás no volveríamos de la siguiente salida pero la guerra estaba decantándose de nuestro lado, los nazis se negaban a rendirse y ya era cuestión de tiempo que pudiéramos terminar de someterlos. Eso, sin duda alguna, también ayudaba al buen ambiente.

 

El Flt Lt Olivaw, al que todo el mundo apodaba “el Robot” por la precisión con la que solía manejarse en el aire con su Spitfire, yo mismo y una de las veteranas camareras locales nos conchabamos para jugar unas manos de bridge con los chicos aquella noche. Patty jugaba con el Wt Off Benny Hill, aquel chico era tan mujeriego que perseguiría a un escocés si lo viese en faldas, así que estaba más pendiente de Patty que del juego. La otra pareja eran el Wt Off Nick Blaily y Clayton “sonrisas” , el cual no era precisamente el más listo de la clase, así que teníamos bastante a nuestro favor. Además de que el whisky que bebíamos Patty, Daneel y yo era en realidad té frio. La apuesta no era monetaria, era a whisky por mano perdida y he de admitir que pese a estar bastante amañado terminé bastante harto de beber té frio. Nada que ver con los chicos, que acabaron como cubas y aunque con Clay nos costó unas cuantas manos más llegar a tumbarlo _aquel chico era “lento” hasta para emborracharse maldita sea!_ los tres acabaron desnudos y atados a los taburetes de la cantina aquella noche.

 

A la mañana siguiente todo eran risas excepto para los chicos, que eran un mar de resaca. Ciertamente alargamos la broma en exceso y le pasamos el puesto de líder al resacoso Blailey, al cual no le hizo ninguna gracia pero aceptó estoicamente. Ya llevábamos unos largos minutos volando en formación hasta nuestra aparente tranquila patrulla y Clay seguía volando con el tren bajado…

_Clay, estás clavando la formación… parece que hoy vuelas sobre ruedas… _comunicaba irónicamente por radio el Flt Lt Olivaw

_Si… siempre intento hacerlo señor…_respondia confuso Clay

_Hijo… tienes el tren bajado… Volvió a comunicar Daneel. Al cabo de unos largos minutos vi como subía el tren del Spitfire de Clayton, creo que mis carcajadas podían oírse incluso desde su avión.

 

De nuevo y como en tantísimas otras ocasiones la guerra nos devolvió al mundo real, la guerra nunca cambia, es caprichosa y no te deja reír mucho tiempo en su presencia.

En el horizonte, en nuestro territorio Daneel divisó seis contactos. Eran seis Bf110 y nos iba a tocar lidiar con sus navegantes en puestos de artilleros.

 

En manos del “Robot” iniciamos un sigiloso ataque. Daneel tiró abajo sin miramientos el primer bandido dando buena cuenta de sus cañones Hispano, Clayton fue más conservador y decidió conservarlos y usar sus brawling para pinchar los motores, Benny fue contundente como Daneel con los Hispano, a Blailey no conseguí verlo y yo… bueno… recuerden que soy un tipo afortunado… pero aquel día al disparar algo falló y todo mi armamento quedó encasquillado, quedándome una vez más como espectador privilegiado de la contienda, a salvo he de admitir.

 

Ya habían caído dos Bf110 por parte de Benny y Daneel cuando se sumaron a la fiesta los chicos de la USAAF con sus P-51. Aun así, si te encontrabas a Daneel “el Robot” Olivaw en un combate ya podías ir rezando para tenerlo de compañero por que consiguió derribar a dos Bf110 más aquella mañana, agotando su munición. Los chicos de la USAAF derribaron a los dos bandidos restantes liberando nuestros cielos de toda amenaza restante.

 

Blailey volvió a la posición de líder y retomamos nuestra patrulla. El combate había sido ajetreado y habíamos quedado ligeramente desorientados;

_Dadme un minuto para orientarme y poder volver al punto de patrulla, formad en escalón derecho… _ Comunicaba Blailey

 

De nuevo la guerra volvió a darnos un golpe de realidad. Las antiaéreas al otro lado del río empezaron a escupir fuego contra nosotros. La temible FLAK de 88mm alemana se cebó con Blailey, todos estábamos rompiendo formación y al pobre chico lo alcanzaron con el mapa entre sus manos. Por suerte vi como conseguía saltar en paracaídas y aquel día salvó su pellejo pero a nadie le gusta no salir caminando de su montura. No fue buena idea emborrachar a los chicos la noche anterior

 

Pero no acabó ahí la sorpresa. Llegaron desde las alturas un grupo de al menos cinco FW190 directos hacia nosotros.

Dos Fw190 hostigaban sin cesar a Daneel, estaba completamente indefenso y con sus cargadores vacíos aguantando a los agresores, pedía ayuda por radio pero desde la distancia nadie diría que lo necesitase por cómo se movía.

 

Los minutos pasaban y Daneel empezaba a entrar en momentos críticos. Ya estaba comenzando a recibir impactos y castigo de los alemanes que ya habían intuido que estaba sin munición y su grado de agresividad iba en aumento exponencialmente cuando vi aparecer a Clayton y a Benny. Fueron inteligentes y soltaron una ráfaga lejana para persuadir a los atacantes y dejar huir a Daneel pero como buenos tozudos alemanes que eran no cejaron en su ataque. El apodo de “Robot” no era en vano y Daneel siguió aguantando lo suficiente para que los dos Spitfire de Benny y Clayton entrasen en rango. Fueron victimas rápidas en manos de los Hispano. En un abrir y cerrar de ojos Daneel estaba libre. En ese momento llegaron de nuevo los chicos de la USAAF a socorrernos, nos liberaron de la presión del resto de Fw190 para poder volver a casa.

 

Aprendimos otra valiosa lección. Así es como terminó aquel resacoso día...

 

  • Like 4
  • Thanks 2
Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Unirse a la conversación

Puedes publicar ahora y registrarte más tarde. Si tienes una cuenta, conecta ahora para publicar con tu cuenta.

Guest
Responder a esta discusión...

×   Pegar como texto enriquecido.   Restaurar formato

  Sólo se permiten 75 emoji.

×   Tu enlace se ha incrustado automáticamente..   Mostrar como un enlace en su lugar

×   Se ha restaurado el contenido anterior.   Limpiar editor

×   No se pueden pegar imágenes directamente. Carga o inserta imágenes desde la URL.

×
×
  • Crear nuevo...